Azafrán Super Neguin cosechado a mano al amanecer, seleccionado hebra a hebra y traído sin intermediarios del cultivador a su mesa.
Cada otoño, durante apenas dos semanas, los altiplanos de Jorasán se tiñen de violeta. La rosa del azafrán, Crocus sativus, florece de noche y debe recogerse antes de que el sol la toque: solo así sus tres estigmas conservan intactos el aroma, el color y ese amargor noble que la hacen única.
Trabajamos con familias cultivadoras que llevan generaciones repitiendo los mismos gestos: recoger, desbriznar y secar el mismo día. De sus manos a la nuestra. De la nuestra, a su mesa.
Leer nuestra historia
Jorasán, Irán · Cosecha de octubre
Estigmas rojos enteros, sin estilo ni parte blanca. Presentados en nuestra botella de policristal, dentro de su estuche.
En Irán, el azafrán se clasifica según qué parte de la hebra se conserva y cómo se seca. Nosotros trabajamos la cúspide de esa pirámide.
«Ciento cincuenta flores, recogidas una a una antes de que salga el sol, caben en un solo gramo de azafrán.»La medida del oro rojo
Hemos llevado nuestro azafrán a donde nunca había estado: una bruma para perfumar arroces y cócteles, un sirope para los postres, una miel infusionada en frío, un vino blanco macerado con hebras Neguin.
Pequeñas ediciones elaboradas en España con nuestro propio azafrán, pensadas para regalar — o para no compartir.
Descubrir la colección gourmet
Presentación Liana · Estuche y bolsa de regalo
Irán cultiva el 90 % del azafrán del planeta. Nosotros seleccionamos en origen la parte más pequeña y más valiosa de esa cosecha.
Hablar con nosotros